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¿Por qué seguimos queriendo imprimir en ABS?

Publicado el 18/05/2018

No sabéis cuantas veces hemos oído a empresas decir que quieren una impresora 3D profesional para imprimir con ABS. ¿ABS? ¿Porqué ABS? Casi nunca tienen respuesta. En el mejor de los casos te argumentan que el ABS es un polímero ampliamente utilizado en industria, en inyección de plástico más exactamente, y que tiene unas propiedades muy buenas. Y no les falta razón. Es un material duro y rígido, y además, absorbe poca agua y es resitente a altas temperaturas. Con él se producen juguetes, piezas para automoción, tuberías, carcasas para electrónica e infinidad de cosas más. Efectivamente, es uno de los materiales más utilizados y conocidos.  

Pero en este caso no estamos hablando de inyección de plástico. Estamos hablando de impresión 3D. Quedaros con esta idea: La impresión 3D y la inyección de plástico son procesos de fabricación diferentes. Las propiedades que ofrecen los materiales tras ser procesados con un método u otro serán también inevitablemente diferentes.

La mayoría de bases de datos y datasheets de materiales nos ofrecen características y propiedades de los plásticos inyectados, así que no podemos tomar esta información como referencia cuando trabajemos con impresión 3D. Las consecuencias de utilizar una u otra tecnología son varias y afectan de forma diferente a cada material.

La página web Optimatter ofrece datos técnicos y comparativas de piezas impresas. Aun hay datos que no tienen pero poco a poco se van creando bases de datos de muestras realizadas con impresión 3D. 

Por ejemplo, la impresión 3D imprime capa por capa y la adherencia entre capas difiere mucho de la homogeneidad de las piezas inyectadas. La adhesión entre capas que conseguimos con el PLA es mucho mayor que la que conseguimos con el ABS. Esto significa que el ABS será más propenso a partir entre capas que una pieza impresa con PLA, aunque con piezas inyectadas el ABS sea un plástico más resistente. 

Otro punto a tener en cuenta es la capacidad de contracción y expansión térmica de cada plástico. El ABS se altera más con la temperatura y las tensiones que se generan en el interior del objeto impreso pueden causar roturas entre capas (Cracking) o la deformación de la pieza tras separarse de la mesa (Warping). 

Por supuesto, esto no significa que no se pueda imprimir con ABS. Existen pautas y procesos especificos que permiten imprimir volúmenes y geometrías concretas, pero desde luego, es mucho más fácil, rápido y eficaz imprimir con otros materiales como el PLA (Acido poliláctico), PETG (Tereftalato de polietileno) o HIPS (Poliestireno de alto impacto)

 

 

 

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